En Madrid

Estuvimos dos días en la ciudad de los jamones serranos, las tortillas con chorizo, los pinchos y las patatas bravas. Recorrimos mercados gastronómicos, conocimos la historia detrás de la tapa y visitamos bares para hacer vereda en el corazón de España.

El origen de un clásico:

Según el Diccionario de la Real Academia Española, la palabra tapa se refiere, entre otras cosas, a “una pequeña porción de alimento que se sirve como acompañamiento de una bebida”. Pero ¿cuándo y por qué nace la tapa española? La teoría más popular se remonta al siglo XIII, cuando el rey castellano Alfonso X El Sabio obligó a todos los mesoneros y dueños de lugares donde se sirviera alcohol a regalar una pequeña ración de comida para evitar así las borracheras. En España, salir de tapas es una verdadera tradición, pedirse una caña (cerveza) o clarita (cerveza con jugo de limón) y degustar la tapa estrella de la casa. Entre las más comunes en Madrid, está la tortilla de papas, la paella, las gambas al ajillo, el queso manchego de oveja, los huevos estrellados, el gazpacho, el jamón y las patatas bravas. Sin un orden en particular hay que probarlas todas para decir que uno estuvo de paseo por Madrid.

El más antiguo de mundo:

A un par de cuadras de la Plaza Mayor, sobre la calle Cuchilleros, hay un lugar más para visitar antes de emprender el regreso: Sobrino de Botín. Si bien muchos reclaman y se disputan el título, según el libro Guinness de los Récords es el restaurante más antiguo del mundo. Abrió sus puertas por primera vez como posada y mesón en 1725, a cargo del francés Jean Botín y su esposa.

Se puede leer nuestro recorrido madrileño completo en la edición Nº29 de nuestra revista.

Texto: Constanza Coll