Cuidado con el “Dejá que yo pago”. Un gesto valorable para honrar a un amigo pero muy inconveniente si nuestro invitado pidió alguno de los siguientes platillos:

Caviar almas: En ruso significa “diamante” y proviene del pez esturión Beluga albino del Mar Caspio. Sus huevas se distinguen por tener un color muy claro. ¿El precio? Entre 16.000 y 25.000 dólares el kilo.

Hongos Matsutake: De origen japonés, este hongo crece en los pinos y se alimenta de materiales del piso y hojas que caen. Sólo se producen 1000 toneladas al año en todo el mundo y menos de medio kilo cuesta 2.000 dólares. Con un aroma intenso y picante, se los asocia con la longevidad.

Sandía Densuke Black: Crece en la isla japonesa de Hokkaido y se producen apenas 10.000 unidades por año. De color negro por fuera y rosada por dentro, una sola cuesta alrededor de 250 dólares.

Así que, antes de hacerte cargo de la cuenta, fijate bien que ninguna de estas exclusivas delicias figure en el menú.