La capital peruana es una de las ciudades más hermosas de Latinoamérica. Dueña de una enorme riqueza histórica, cuenta con numerosos rincones que recuerdan la grandeza de los tiempos coloniales, en las que Lima fue el centro político más importante de los dominios hispánicos en el sur de América. Declarado Patrimonio Histórico de la Humanidad en 1988, su casco histórico cuenta con sitios y edificios de notable relieve cultural entre los que se destacan la Plaza Mayor, la Plaza San Martín, el Palacio de Gobierno, la Catedral, el Gran Hotel Bolívar, la Basílica de San Pedro y el Palacio Arzobispal.

Más allá de la distinción y atractivo de sus raíces coloniales, Lima se destaca también por su espectacular gastronomía, una de sus marcas registradas. En ese sentido, bien puede afirmarse que el corazón de las delicias y sabores populares limeños es el Mercado de San Isidro.  Con más de 50 años de historia, ofrece mucho de lo mejor de los productos de la cocina peruana. Así, en los diferentes puestos, pueden encontrarse ajíes, frutos amazónicos, aguacates, legumbres, mariscos, paltas de dedo, hierbas de todo tipo y platanitos.

El estilo barroco limeño de la Basílica y Convento de San Francisco

Tumbes

Las costas de Tumbes son las más hermosas del norte peruano. Casi en la frontera con Ecuador, cuentan no sólo con arenas suaves y aguas de olas magníficas sino, muy especialmente, con un clima que durante casi todo el año promedia los 30º y unos atardeceres sobre el Océano Pacífico que en muchas guías de viajeros están considerados entre los mejores del mundo.

Máncora

A 187 kilómetros de la ciudad de Piura, la hermosa Máncora es otro de los destinos de playa preferidos por el turismo que llega al norte peruano. Hasta hace no más de tres décadas, era tan sólo una caleta de pescadores a la que arribaban algunos jóvenes surfistas entre noviembre y marzo, atraídos principalmente por oleajes semitubulares que llegaban a crecer hasta los tres metros de altura. En la actualidad es una de las playas más populares de todo Perú, repleta de alojamientos aptos para todo tipo de bolsillos, desde lujosos hoteles ubicados en la apacible zona de Las Pocitas hasta baratos hospedajes para mochileros en los que una cama puede costar menos de 15 soles, algo así como cinco dólares al cambio oficial.

Los jóvenes siempre son mayoría en Máncora. Por eso, en las noches el balneario cobra vida en decenas de bares y discotecas ubicados frente a las playas, que aseguran diversión hasta la madrugada e, incluso, aún más allá. Los daikiris con maracuyá son la especialidad de muchos locales, así como el tradicional y delicioso cebiche, que en Máncora suele prepararse con camarón , pulpo, calamar y pescado embebido en leche de tigre.

Machu Picchu y el Camino del Inca

Hoy en día, Machu Picchu se ha convertido no sólo en el principal destino de todos los turistas que llegan hasta Perú, sino también en uno de los sitios arqueológicos más visitados del mundo. Ubicado a 2.400 metros de altura sobre un monumental promontorio rocoso, cuyas laderas parecen desplomarse sobre el río Urubamba, Machu Picchu fue un templo dedicado a la adoración del Sol al que los españoles nunca pudieron encontrar. Durante varios siglos, las historias de una vieja ciudad incaica perdida en las montañas se contaron como una leyenda increíble a la que muchos comparaban con la nunca hallada Ciudad de los Césares. Sin embargo, el 24 de julio de 1911 y durante una expedición arqueológica financiada por la Universidad de Yale, el explorador estadounidense Hiram Bingham encontró las ruinas de Machu Picchu y terminó con las dudas de su existencia.

La manera más emocionante e inolvidable de conocer la vieja ciudad incaica es siguiendo la huella del Camino del Inca que lleva hasta ella. Una caminata de tres o cuatro días, serpenteando en la montaña.

Pacaya Samiria

Conocida popularmente como la Selva de los Espejos por el espectacular reflejo de  la vegetación que permiten las aguas oscuras de sus ríos y lagos, Pacaya Samiria es una reserva ubicada en el noroeste peruano y cuyos límites están definidos por los ríos Marañón y Ucayali, los dos grandes formadores del Amazonas. Dentro de esta área protegida existen algo más de medio centenar de comunidades nativas y alrededor de doscientos poblados en los que viven una cuarenta mil personas. Caluroso y húmedo, el clima de Pacaya Samiria es típicamente tropical

Cañón del Colca

Es uno de los escenarios naturales más imponentes de Sudamérica. Ubicado en el sur de Perú, a poco más de 150 kilómetros de la ciudad de Arequipa, es un colosal desfiladero de rocas sedimentarias en las que corre encajonado el río Colca. Por su profundidad máxima, que alcanza los 4.150 metros según las mediciones más confiables, es considerado el segundo Cañón más profundo del mundo, apenas por detrás del Yarlung Tsangpo. Alrededor de 200.000 turistas visitan anualmente este sitio que puede ser recorrido a través de un camino que lo bordea en gran parte de sus 200 kilómetros de longitud y se inicia en Chivay, un pueblo ubicado a los pies del Nevado Mismi sobre un valle que es el prólogo inmediato del Cañón. Este recorrido lleva hasta lugares de una belleza extraordinaria, entre los que se destaca la Cruz del Cóndor. Este lugar cuenta con un amplio mirador ubicado casi al borde el un altísimo precipicio al que muchos especialistas consideran  como el mejor lugar turístico del planeta para hacer avistaje de cóndores. Vuelos cercanos de enormes aves y un escenario magnífico hacen de la Cruz del Cóndor un rincón de ensueño para todos viajero.

 

Nuestro recorrido por Perú sigue por las Islas de los Uros, Iguitos, las Líneas de Nazca y la ruta Moche. Nuestras impresiones y consejos de viaje en el Nº 25 de nuestra revista TravelArg.

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