El suelo como de acordeón y la posibilidad de transformarse en un habitante de las cavernas por una noche, atraen a miles de turistas a estas tierras con apariencia de otro planeta. Capadocia, en Turquía, es una formación geológica única en el mundo modelada a gusto por el viento, la lluvia y la mano del hombre. Las cuevas y cavernas resultantes dieron refugio a algunas de las civilizaciones más extrañas del mundo. Pero, poco después del amanecer, no el suelo rugoso el que atrae las miradas sino el cielo. Los globos aerostáticos sobrevuelan Capadocia como gigantes aves propias de este paisaje de otro mundo.